Se analiza la gestualidad del presidente Javier Milei en el balcón de la Casa Rosada, donde buscó proyectar una imagen de unidad con sus funcionarios, incluyendo a Santiago Caputo, a pesar de las diferencias internas.
Se compara este gesto con anteriores apariciones públicas y se cuestiona su autenticidad, sugiriendo que la verdadera cohesión política podría residir en Karina Milei y no tanto en el presidente.
Se observa la presencia de figuras como Diego Santilli y Patricia Bullrich, quienes, según el análisis, podrían tener roles más definidos en la negociación del poder fuera de la foto presidencial.