Se critica a Javier Milei por ser el primer presidente en ejercicio que no ha recorrido el país, a pesar de mostrarse futbolero y de tener una supuesta cercanía con el deporte. Se cuestiona su falta de conexión con las realidades de las provincias y su enfoque en políticas que afectan negativamente a jubilados, personas con tratamientos médicos y trabajadores.
Se sugiere que, si Milei quiere tener un gesto con el fútbol, debería apoyar a los clubes de barrio en lugar de subsidiar autos de lujo. Se denuncia la desaparición de clubes de barrio y cooperativas durante su gestión, contrastando con la importación de vehículos de alta gama.