Javier Milei ha planteado su plan de gobierno como una "segunda independencia", comparando la situación actual con 1816, donde el Estado Nacional oprimía a las provincias. Busca devolver autonomía a los distritos.
Esta visión se alinea con su discurso de refundación y descentralización del poder, buscando romper con un modelo centralista que, según su análisis, ha generado ineficiencias y dependencia.