Se compara la situación presupuestaria argentina con la de Estados Unidos, donde la falta de aprobación del presupuesto puede llevar a la paralización de áreas del Estado.
Se cuestiona la facultad de la Jefatura de Gabinete para reasignar partidas y se advierte sobre la combinación de "cosas malas de los dos sistemas" si se modificara la ley de administración financiera.
Se menciona que Javier Milei busca implementar cambios gradualmente, y se sugiere que la idea de advertir sobre la falta de presupuesto si no se vota provendría de Sturzenegger. Se recuerda que la Constitución argentina y los mecanismos administrativos prevén variantes para estas situaciones.