Se insta a los legisladores a considerar un nuevo proyecto de código penal que agrave las penas para los delitos cometidos en moto. Se enfatiza la importancia de la elección de representantes que apoyen medidas efectivas contra la inseguridad.
Se critica la percepción de que las estadísticas de delitos a veces no reflejan la realidad vivida por los ciudadanos, y se menciona el caso de un suboficial de policía que defendió su vida y la de su mujer durante un asalto, como ejemplo de la necesidad de protección.