La senadora paraguaya Celeste Amarilla, apodada "Verdecito", acusa a la FIFA y a dirigentes de su país de recibir coimas para la elección de sedes de mundiales.
La senadora también realizó comentarios racistas y violentos contra el jugador francés Mbappé, y se retractó de ellos. Defendió a los paraguayos y criticó duramente a los dirigentes, incluyendo a Chiquitapia.
Se menciona que la senadora afirmó que defenderá a los paraguayos "como me dé la gana".