El Doctor Timo se enfrenta a Ismael y consejeros del hospital, negando acusaciones de chantaje y robo en la elección del jefe médico.
Timo se defiende de las acusaciones, señalando que siempre están buscándole problemas y que no entiende por qué lo molestan. Afirma que la operación de Bajar es un tema cerrado y que la creatividad de alguien no tiene límites. Acusa a Ismael de "chantaje" y de "calumniarlo".
"Me doy cuenta, señor Ismael, otra vez me puso en la silla de los acusados. Pero no entiendo qué es lo que tanto les molesta", expresa Timo, mostrando su frustración.La tensión aumenta mientras se prepara para la presentación de un testigo que, según él, debería aclarar la situación.