La corrupción se mantiene como una preocupación constante para la sociedad, aunque otros problemas como el desempleo, la inseguridad y la inflación fluctúan en importancia.
Se identifican dos visiones: la de los votantes de Milei, que minimizan estos problemas y culpan a los "chorros", y la de los votantes opositores, para quienes el desempleo es el principal problema en este momento.