Se critica la propuesta de reelección de Javier Milei, argumentando que la gente no la desea si su calidad de vida no mejora. Se cuestiona la prioridad de la reforma política sobre la resolución de los problemas cotidianos de la población.
Se señala que la obsesión por la reforma política, impulsada por figuras como Karina Milei, aleja al gobierno de la gente y lo hace parecer más parte de la "casta", dificultando la solución de los problemas reales.