Se criticó la ausencia de un festejo popular por el 9 de Julio, contrastando con la celebración del 4 de Julio organizada por la embajada de Estados Unidos, en la que participó el presidente Javier Milei junto a Fátima Flores.
Se cuestionó la falta de convocatoria del gobierno a la ciudadanía para celebrar la independencia, y se mencionó la participación de Milei en un acto en Tucumán, calificado como un "toco y me voy".
Se señaló que el gobierno parece tener fobia a la expresión popular y prefiere actos con granaderos o en la Casa Rosada, en lugar de interactuar con la gente.