Se debate la relevancia política de la Vicepresidenta Victoria Villarruel y su relación con el Arzobispo de Buenos Aires, García Cuerva. Se cuestiona la "construcción política" de Villarruel, mencionando fotos con figuras como Isabel Martínez de Perón y Silvio Frondizi, y su relación con el gobernador Quintela.
Se sugiere que la oposición podría utilizar a Villarruel y a García Cuerva como "agentes" para sus propios fines.