Se contrasta la percepción de que los números de Javier Milei se derrumban con encuestas que indican un crecimiento en la confianza del consumidor y del gobierno.
Se cuestiona la metodología de estas últimas encuestas, señalando que el indicador de expectativas económicas personales, que pregunta cómo se estará en seis meses, es más directo y ha correlacionado históricamente con resultados electorales.