Durante el Tedeum en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo de Buenos Aires, García Cuerva, criticó duramente la situación actual, el accionar de los políticos, las internas partidarias y la corrupción, a la que definió como "cuevas" que enriquecen a pocos y empobrecen a muchos.
Cuerva enfatizó la necesidad de honestidad y transparencia, independientemente del partido político o gobierno de turno, y señaló que los "asaltantes" han robado sueños y esperanzas a lo largo de la historia argentina.
Tras las críticas, el presidente Milei reunió a su gabinete en una convocatoria de urgencia. Se observó un saludo cordial entre Milei y Macri, a pesar de tensiones previas.