Se revelan los fundamentos de la demanda de Eduardo Constantini y Elina para que Teresa deje de usar el apellido. Argumentan que la hija que tienen en común no puede crecer con dos figuras maternas que lleven el mismo apellido, lo que podría generarle confusión.
Este argumento se presenta como novedoso y se basa en el "interés superior del niño". La demanda también invoca antecedentes de otras exparejas de Eduardo que dejaron de usar el apellido.
Se menciona que la justicia aún no se ha pronunciado sobre la validez de estos argumentos para obligar a Teresa a quitarse el apellido.