Agustín Rossi cuestionó la noción de independencia argentina bajo el gobierno de Javier Milei, argumentando que el país carece de autonomía para tomar decisiones soberanas. Señaló que la política económica está intervenida por el Fondo Monetario Internacional y que la política exterior es un "seguidismo absoluto" al Departamento de Estado de Estados Unidos.
Rossi criticó la postura argentina en votaciones internacionales, como la que se opuso a declarar la esclavitud como delito de lesa humanidad, y la participación en la coalición militar "Cruz de las Américas" bajo el mando del Pentágono. Consideró que la falta de una mayoría en el Congreso limita la capacidad del gobierno para establecer límites a esta dependencia.
El dirigente expresó que la Argentina está lejos de poder calificar como un país independiente, dada la influencia externa en sus decisiones clave y la falta de una política de defensa autónoma. La inversión en recursos naturales y la posible cesión de soberanía en áreas estratégicas son motivo de gran preocupación.