Se produce un cruce verbal entre dos personas, una identificándose como diputado y la otra como periodista. El diputado defiende su cargo y acusa al periodista de no haber podido llegar a esa posición porque "nadie lo votó".
El periodista responde argumentando que él sí es un diputado decente, a lo que el otro replica que si fuera decente, le permitiría hablar. La discusión se torna acalorada con gritos e insultos.