Ante la pregunta sobre si le gustaría ser presidenta, Victoria Villarruel respondió que su deseo es "ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, con honestidad y con profundo patriotismo".
La vicepresidenta evitó pronunciarse directamente sobre una posible candidatura, enfocándose en su rol actual y en el servicio al país. Sus declaraciones fueron interpretadas como una forma de mantener abiertas las opciones políticas sin comprometerse explícitamente.