Se reflexiona sobre la identidad argentina y se decreta que la expresión "no me da vergüenza" debe ser respondida con "¡Vergüenza!".
Se critica al gobierno actual, sugiriendo que abraza banderas extranjeras en lugar de la argentina, y se argumenta que esto representa un menoscabo a la identidad nacional.
Se aboga por reivindicar la bandera argentina y colocarla en el lugar que merece, reconociendo sus valores.