Se defiende la trayectoria de Cecilia Insigna, desmintiendo que sea solo "la mujer de Brancatelli" y resaltando sus más de 20 años como periodista realizando móviles en la calle.
Se critica la bajeza de referirse a ella de esa manera, especialmente en un programa que recién comienza, sugiriendo que se busca generar conflicto.
Se enfatiza el profesionalismo y la experiencia de Cecilia en el medio.