Se denuncia que algunos funcionarios utilizan sus cargos para robar esperanzas y enriquecerse, mientras la población sufre las consecuencias de la corrupción.
Se señala específicamente a Manuel Adorni, exjefe de gabinete, por mantener custodia oficial, auto y chofer a pesar de no estar en funciones, lo que representa un gasto para el Estado.
Se cuestiona la transparencia en el manejo de los recursos públicos y se critica el uso de bienes del Estado para beneficios personales, como el caso de Adorni utilizando el auto oficial para compras personales.