Se analiza la puesta en escena y los gestos políticos durante el Tedeum del 9 de Julio, con énfasis en la imagen que el gobierno de Javier Milei buscó proyectar.
Se destaca la cercanía entre Santiago Caputo y el vocero presidencial Adrián Ravier, sugiriendo una alianza estratégica dentro del esquema de poder.
La ubicación de figuras como Patricia Bullrich y Martín Menem en la tercera fila protocolar, junto a la presencia de Karina Milei, también es analizada como parte de la comunicación visual del evento.