Se reitera la crítica hacia un colega periodista, calificándolo de "mala gente" y acusándolo de escribir notas en contra de ellos por "encargo".
Se le reprocha ser un "eterno segundón" y se le advierte que sus acciones tendrán consecuencias ("el que escupe para arriba se la traga").
Se menciona que es la segunda nota que le dedican, sugiriendo que tiene "ganas de estar" con ellos.