La violencia sexual está subestimada en la sociedad belga, y aunque los procesos judiciales por delitos sexuales han aumentado un 50% en 10 años, más de la mitad de los casos son archivados.
Se destaca la importancia de fomentar la notificación y denuncia de estos hechos para una mejor carga de trabajo del sistema judicial, lo que requiere financiación adicional.