El presidente Javier Milei es criticado por celebrar el Día de la Independencia de Estados Unidos en la embajada, en lugar de conmemorar el 9 de Julio argentino.
Se cuestiona su presencia y la de sus acompañantes, tildándolo de "presidente más chupahapi del mundo" y señalando una humillación sin precedentes, incluso peor que en los años 90.La crítica se intensifica al contrastar esta celebración con la situación económica del país, mencionando la destrucción de la industria nacional, los ajustes a las provincias y la licuación de salarios.