Se denuncia la colocación de la bandera de Estados Unidos en el Obelisco y otros monumentos argentinos, interpretándolo como una ofensa y una falta de respeto a la identidad nacional.
Se define "cipayo" como un traidor a la patria que beneficia a intereses extranjeros en perjuicio de Argentina.La crítica apunta a que esta acción, sumada a la celebración del 4 de julio estadounidense, demuestra una falta de identidad nacional por parte del gobierno de Javier Milei.
Se cuestiona la actitud de quienes no reaccionan ante estos hechos, tildándolos de "cipayos" y "tibios".