Una mujer relata sus inicios en la industria cinematográfica y su trabajo como asistente en Miramax, donde conoció a Harvey Weinstein.
Describe cómo inicialmente el trabajo era emocionante, pero pronto tuvo que lidiar con las demandas de Weinstein, incluyendo tareas personales inapropiadas.
Weinstein la acosaba y le pedía masajes, insistiendo en que "todas lo hacían" y que era parte del trabajo.