La exasistente de Harvey Weinstein describe el abuso emocional y psicológico que sufría por parte del productor.
Relata que Weinstein gritaba y escupía, y que podía "destruir" a sus empleados en segundos, generando miedo constante.
La empleada menciona que ella y sus colegas sentían temor por las reacciones impredecibles de Weinstein, quien podía pasar de la euforia a la furia.