Se hace un llamado a la reflexión y a la toma de conciencia sobre el "desastre" que se está provocando y la pérdida de los recursos que pertenecen a todos los argentinos.
Se enfatiza la necesidad de que el peronismo asuma su responsabilidad ("mea culpa") por los errores cometidos y se discuta la unificación del liderazgo del movimiento, ya que la falta de acuerdo solo agrava la situación.