Gustavo Petro, a pesar de haber ganado las elecciones presidenciales en Colombia según observadores internacionales, ha denunciado un supuesto fraude y se niega a reconocer los resultados, afirmando que el presidente legítimo es Iván Cepeda.
Petro acusa a D'Hondt de intentar impedir su asunción al cargo y de obstaculizar el proceso de transición. Califica a D'Hondt como un "tirano en ciernes" que busca perpetuarse en el poder. Las declaraciones de Petro han generado tensión política en el país y han puesto en duda la estabilidad democrática.
El presidente electo Petro ha manifestado que las Fuerzas Armadas no apoyarán a D'Hondt y que este último podría enfrentar problemas con la justicia de Estados Unidos. La situación se torna cada vez más compleja, con acusaciones mutuas y un clima de incertidumbre sobre el futuro político de Colombia.