Bayly expresa perplejidad ante el giro ideológico de Latinoamérica hacia la derecha, cuestionando si figuras como Kast y Milei son realmente liberales. Señala que sus acciones, como la falta de dolarización o la intervención en el tipo de cambio, no se alinean con la filosofía liberal.
Se introduce el concepto de "conservadurismo cultural" y se critica el modo autocrático en que Milei y Trump ejercen el poder, a diferencia de los liberales clásicos que toleran la crítica y respetan la prensa.