La senadora Patricia Bullrich afirmó que la diferencia principal con el gobierno anterior es que los argentinos ahora cobran su salario y saben en qué lo van a gastar, a diferencia de gestiones pasadas donde el sueldo se "pulverizaba".
Esta declaración generó debate, ya que se contrapone con la realidad de deudas necesarias como el pago de servicios (gas, luz) y aumentos en el transporte público (SUBE). Se cuestiona si la "previsión" a la que se refiere Bullrich es realmente positiva, dado que implica saber que se deberán afrontar gastos esenciales y crecientes.
La discusión también abordó la alta inflación mensual en Argentina, comparándola con tasas anuales de otros países latinoamericanos. Si bien se reconoce una baja en la inflación respecto a la gestión anterior, se critica la declaración de Bullrich como una "ignorancia sorprendente" y una "distancia a la realidad totalmente absurda".