Antón Alijano, figura clave en la industria de drones rusa, se encuentra en listas internacionales de sanciones por apoyar la política de Putin y la invasión de Ucrania.
Se cuestiona la acusación de que la exportación de anguilas a Kaliningrado financie la guerra, sugiriendo que la reventa de anguilas a Asia podría generar fondos para adquirir drones.