Se debate intensamente la justificación de Wanda Nara sobre una supuesta "escala" en París con sus hijas, calificándola de mentira y enfatizando la necesidad de una autorización judicial previa para cualquier viaje.
Se cuestiona la credibilidad de las declaraciones de Wanda Nara y su abogada Ana, sugiriendo que ocultan la verdad sobre el paradero de las menores y que el accionar de Wanda Nara podría ser considerado un incumplimiento grave.
Se plantea la posibilidad de una denuncia por secuestro por parte de Mauro Icardi, dada la falta de claridad sobre la ubicación de las niñas y el aparente desacato a las órdenes judiciales.