Julio De Vido y José López fueron condenados a cinco años de prisión en el marco del juicio por el caso Skanska, en el que se investigaron cobros de coimas.
Ambos exfuncionarios deberán devolver 50 millones de pesos y fueron inhabilitados para ejercer cargos públicos.
El caso Skanska es considerado el primer caso resonante de corrupción en la era kirchnerista.