Se cuestionó el estilo de vida de la dirigencia política, contrastando la austeridad prometida con gastos en lujos y compras de alimentos para la residencia presidencial.
Se detalló una compra millonaria de frutas y verduras para la Quinta de Olivos, realizada por la hermana del presidente, Karina Milei, lo que generó críticas por el contraste con el discurso de austeridad.