Se cuestiona la asistencia de funcionarios públicos al partido de Argentina, sugiriendo que deberían estar trabajando y cumpliendo la ley.
Se critica la falta de agenda del presidente y ministros durante el horario del partido, y se menciona que Karina Milei tendría un rol en la designación de ciertos funcionarios, como Santiago Viola, quien habría viajado al mundial incumpliendo indicaciones.