Se critica la politización de la selección argentina y los intentos de apropiación por parte de facciones políticas, lo que lleva a críticas y a la ideologización del deporte.
Se menciona la declaración de Florencia Peña en 2018 sobre un jugador como "desclasado" y se cuestiona la mezcla de temas y la búsqueda de una postura ideológica en el fútbol.