Se reflexiona sobre la figura de Lionel Messi en comparación con Diego Maradona, y cómo ambos son vistos desde una perspectiva ideológica, particularmente en relación al peronismo. Se cuestiona la idea de que un ícono nacional deba adherir a un decálogo político específico.
Se critica la postura de quienes vinculan estrechamente el fútbol con la militancia política, argumentando que se debería poder disfrutar del talento de figuras como Messi o Maradona sin necesidad de coincidir con sus posturas políticas. Se menciona a Sandra Russo y su biografía de Cristina Kirchner, sugiriendo una visión ideologizada del fútbol.