Existe malestar en Rosario debido a la apelación presentada contra la condena de nueve años del exfiscal general Patricio Serjal, acusado de filtrar información confidencial a Leonardo Peite, conocido como el zar del juego clandestino.
La polémica se intensifica porque dos jueces, Montes y otro aún no identificado, con vínculos con el senador Armando "Pipi" Traferri, serán los encargados de fallar en la causa. Traferri, considerado intocable en la política santafesina, invocó sus fueros para no declarar en el caso Serjal, lo que genera dudas sobre la imparcialidad del proceso.