Tomás Dente menciona que ha intentado contener a sus tíos, quienes a veces quieren hablar del tema familiar.
Sus hermanos, ajenos a la situación (uno vive en el exterior), no se involucran, aunque a veces lo "cagan a pedos".
Tomás prefiere no hacer "bola de nieve" con el asunto y se enfoca en su propia postura.