El conductor arremete contra los manifestantes de Plaza de Mayo, tildándolos de "ratas" y "mugrientos" que se drogan y creen ser herederos del Che Guevara, buscando generar violencia y expropiar bienes.
Argumenta que estos individuos, a los que llama "pelotudos", son los responsables de la decadencia del país y que la democracia no existe realmente en Argentina debido a la constante prohibición y la falta de libertad.
Sostiene que el Estado está lleno de "gusanos" que roban y que es necesario terminar con estos grupos para poder avanzar hacia una verdadera democracia liberal.