Lilita Carrió advierte sobre la distracción de la sociedad argentina con el Mundial, mientras se pierden recursos estratégicos como los glaciares, la hidrovía y la Antártida.
Se hace referencia al caso Skanska como un ejemplo de corrupción que, según Carrió, ha sido ignorado por la opinión pública enfocada en el fútbol.
Se critica a las élites argentinas por su aparente obsesión con el Mundial y se predice que en el futuro reconocerán la veracidad de sus advertencias sobre corrupción.