El mensaje de la vicepresidenta Victoria Villarruel generó controversia y críticas por su contenido y por la figura del presidente Javier Milei, a quien se vincula con Margaret Thatcher.
Se cuestionó la postura de Villarruel, tildándola de "grave" y "totalmente anti-argentina" por desconocer a las Malvinas como provincia argentina, lo cual se considera un ataque a la soberanía nacional, especialmente dadas sus funciones ministeriales.
La crítica se intensificó al recordar la admiración de Milei por Margaret Thatcher, y se interpretó la declaración de Villarruel como un intento de generar incomodidad política, sumado a la preocupación por la seguridad e integridad física de los ciudadanos argentinos en las tribunas.