La entrevistada utiliza la figura de Heidi para ilustrar cómo la percepción pública puede ser manipulada y cómo ella misma, a diferencia de esa imagen idealizada, ha demostrado capacidad de gestión y liderazgo.
Argumenta que si hubiera sido "Heidi", no habría ganado elecciones ni logrado garantizar la paz social durante el apogeo del peronismo. Sostiene que las críticas y comparaciones buscan subestimarla, pero que su enfoque pragmático y su experiencia la diferencian.
Respecto a su futuro político, si bien no descarta ser candidata, afirma que definirá su rol el próximo año. Manifiesta su deseo de que el PRO continúe gobernando la ciudad y se muestra abierta a diferentes posibilidades, aunque considera que la fórmula Macri-Vidal sería un "disparate".