Se exige la urgente investigación de pruebas que habrían permanecido ocultas durante décadas en la SIDE y que podrían vincular a Carlos Tejeldín, imputado histórico en la causa AMIA, con allegados a diplomáticos iraníes.
El fiscal Alberto Nisman ya había documentado en 2013 la extensión de redes clandestinas de Teherán en América Latina, y se enfatiza la necesidad de analizar con rigor los elementos de prueba que continúan apareciendo.
Se hace un llamado directo a la Corte Suprema de Justicia para revocar la absolución de Carlos Tejeldín y se insta al fiscal Ubiña a denunciar cualquier obstáculo en la investigación.