El gobierno británico investiga lo sucedido tras el partido contra Inglaterra, relacionado con la exhibición de la bandera de las Malvinas. El canciller Kirchner y el presidente Milei han manifestado que el gobierno trabaja a través de la vía diplomática, con la mirada puesta en Estados Unidos, para reclamar la soberanía de las Islas Malvinas.
El presidente Milei publicó un posteo sugiriendo que Estados Unidos podría facilitar una reunión para tratar el tema de las Malvinas, aprovechando la atención mundial sobre el evento deportivo.
Se enfatiza que el reclamo por la soberanía de las Malvinas no se dirime en una cancha de fútbol, sino a través de otras vías diplomáticas. La acción de extender la bandera de las Malvinas en la cancha, luego de finalizado el partido, se considera un acto de fuerte carga simbólica.