La destitución del ministro de Defensa de Ucrania, Mikhail Fedorov, ha generado una crisis política y protestas en el país. Fedorov es considerado por muchos como el artífice de los éxitos militares ucranianos contra Rusia. La decisión de Zelensky de removerlo del cargo ha provocado división en el mando militar, con Fedorov responsabilizando al jefe del ejército, Oleksandr Shirsky, de sabotear sus iniciativas, como la compra de drones.
El Parlamento ucraniano ratificó a Efgen Hamada como el nuevo ministro de Defensa. Zelensky expresó su deseo de unidad en tiempos de guerra y reconoció que la decisión también es un problema suyo. El periodista Ricardo Marquina analiza desde Estonia que, si bien Fedorov goza de gran predicamento popular, es inviable que Zelensky dé marcha atrás sin mostrarse errático ante Rusia y la élite ucraniana.
La crisis interna se agrava en un contexto de guerra y podría beneficiar a los intereses de Moscú, según blogueros prorrusos. La situación también afecta al mando militar y podría tener implicaciones a largo plazo en la estructura de defensa ucraniana, favoreciendo a la "vieja guardia" frente a las innovaciones propuestas por Fedorov.