Se detalla el imponente operativo de seguridad para la final del Mundial, con énfasis en la protección de mandatarios como Donald Trump. Se menciona la vigencia de la ley de derribo y la neutralización de drones como medidas preventivas ante posibles atentados.
La seguridad se extremará con revisiones exhaustivas del estadio horas antes del evento. Se espera una final cuidada, considerada la más segura de la historia.
Se anticipa un posible asueto o feriado nacional para el lunes siguiente a la final, en caso de victoria argentina, para permitir los festejos. El Jefe de Gabinete, Diego Santilli, será el interlocutor clave entre el gobierno y la AFA para diagramar los festejos.
Se informa que ya hay operativos diagramados en varias ciudades y provincias, con un despliegue de efectivos policiales en los puntos neurálgicos.