Simpatizantes de Keiko Fujimori celebraron su futuro gobierno con banderas y cánticos, expresando emoción por su asunción tras 25 años de espera.
El fujimorismo no contará con mayoría en el Congreso, lo que representa un desafío para la gobernabilidad. El país sigue dividido entre quienes desconfían de la nueva mandataria y quienes apuestan por ella.