Se descalifican los eslóganes utilizados como "berretas, populistas, nacionalistas rancios", argumentando que la recuperación de las Malvinas requiere "diplomacia sabia" y no "gestos de patriotismo baratos".
Se menciona la admiración por Margaret Thatcher y se señala la imprudencia de quienes actúan sin considerar las posibles consecuencias, especialmente si tienen responsabilidades importantes.